Y al Cristo de las Aguas le siguen las lágrimas de la Señora de los Dolores en el Palio. Y San José lo mira con Amor y Santa María le reza al Señor, y los dos juntos sienten el dolor de su hijo Jesús, el Cristo de las Aguas.
Jaime Garzón Rivero
G
Gracias a la Vida
Estas ramas… Me voy a bajar del árbol. Ahora andaré la vaguada, subiré al cerro y miraré la explanada. Ya es mediodía. Hace calorcillo, voy a bañarme en la rivera y que me lleve la corriente un rato. Voy a tomarme la merienda mientras me seco. Bonita mañana. Ojalá pudiera más días así. Este aire, este paisaje, estos pajarillos… Igual vengo la semana que viene. ¡No me gusta ni ná esta finca! En mi corazón guardo todo esto. ¡Gracias a la vida!
Jaime Garzón Rivero
M
Mañana soñaremos de nuevo
Una canción más de amor… Te las guardo todas y aprendo otra para cantarte y también escribo y confieso que sos lo más grande para mí. Si te miento que sea de mentira, si te digo la verdad que me creas. Y silbo una melodía y me dices la pieza. Te las sabes todas las que te escribí. Y a veces parece que no pero todas pasan por tí. A quien más he amado, a quien más he querido es a tí. Ahora vente a mis brazos y te digo un verso… «No hay más amor que el tuyo y el mío.» Ahora enfádate de nuevo conmigo, pégame puñetacitos y dime que cada vez me quieres menos. ¿Será verdad o mentirijilla de mentirijilla? Sueño, sueñas y soñamos. ¿No se parecen nuestros sueños? Y tú a mi lado y yo al tuyo. Así son las parejas. Ahora déjame cantar… «Y una espina se me clavó en lo más hondo de mis entrañas… « Adivinaste bien. Ahora canta tú y encántame luna melodiosa. Ya me voy a dormir. Quédate con lo bueno de hoy. Mañana soñaremos de nuevo.
Jaime Garzón Rivero
A
Adiós Ángel
Reza lo que sepas, llegó tu fin. Tu muerte será porque no podemos engañarte, porque deshaces nuestros planes, porque combates el Mal. ¿No dices nada? ¿Te sabes muerto, verdad? Estamos aquí veinte hombres y apenas podíamos contigo, pero ahora estás débil y atado. Ya no te salvarás. Ni dinero e inversiones que hemos perdido por tu culpa. Él tenía que ser bueno, no podía hacer pasar la cuerda. Muchos te admiran y te tendrás ganado el Cielo… Ya no podíamos más. ¿Quieres decir algo antes de morir? Nada… vale. Morirás de un disparo de mi pistola. Soy el jefe y daré ejemplo. Adiós Ángel. ¡Que vayas al Cielo! (Lloros)