Yo soy el que vendió el mundo por unos besos, yo soy el hombre perdido en la sombra, yo soy el hijo del alba. Yo soy el ruiseñor sin jaula, el ángel herido, el corazón solitario. El chico soñador, un buen amigo. El que llora en la noche y no encuentra sus lágrimas. El que se enciende el cigarrillo escribiendo, el que toma un poco de bourbon. El que sale a dar una vuelta y se lía, el desconocido, el que nadie encuentra. Ese soy yo.
Jaime Garzón Rivero
M
Mi Bruja
Ojos de luna. Esa es la bruja que quiero yo. Con su bello vestido y atuendo. No me hables en otras lenguas, no me cuentes la vida en otras tierras, mujer de mundo. Y tu talle fino y tu sonrisa. ¿Quién disfruta más de tu compañía? ¿Qué loca se enamoraría de mí? Y danzas al viento y al fuego, y sola te concibió el mundo hasta que aparecí yo. Saberes que nadie sabe, espíritu libre, y ojos de luna. Viajera y dicharachera, estrella del cielo mío, corazón brujo y la labia de las Sabias. A la que más quiero yo. Me muero por tí.
Jaime Garzón Rivero
L
Los brujos
Los brujos saben de otros mundos, de la magia, del enigma. Son solitarios y poderosos, manejan las fuerzas ocultas y conspiran entre el bien y el mal. Tienen aura dorada y oscura, hablan con los espíritus y saben ser cautos o sibilinos. Dentro del mundo, dentro de la noche, que es cuando más andan. Son también seres cultos, de mucha índole y más de uno ha sido ayudado por ellos. Cuando nada se entiende o son fuerzas mayores se recurre a ellos, pero no todos lo hacen por el miedo a lo desconocido. Sé bueno. La magia te acompañe.
Jaime Garzón Rivero
E
«El Niño Bellotero, tiene un canasto que le ha dado su Madre, y se ha ido a coger bellotas por el camino de Altarejos.»