Luna Vagabunda
Llevas la aurora en el pelo…
¿Tan cansada estás
que no me escribes?
¿Cuántos ángeles pasaron a tu lado?
Tanto viaje…
Cuando cuentas tus historias
y me invitas a tu mundo…
Luna Vagabunda ¿es mentira
que sigues soñando?
Déjame una tarde
y te llevo al «Shell»
allá donde éramos felices.
Un sushi y unos fideos chinos…
Luna Vagabunda,
¿Qué has aprendido?
Jaime Garzón Rivero
El Espejo (Poema)
El Espejo
¿Cuántas mentiras necesitas
para poder vivir?
¿No te dice ya
el espejo la verdad?
Ves televisión y entras
en el mundo que ellos quieren.
Diseñadores de ojos…
El mirar y el pensar
impuesto por las élites.
¿Puedes elegir
sin saber lo cierto?
¿Eres libre entonces?
Cuantas vueltas le dan
al mismo caso,
de cuantas maneras diferentes te vas a enterar.
Si te queda algo de razón
piensa lo correcto,
te sentará mal actuar como uno malo.
¿Perderás poder
o alcanzarás en cambio la eternidad?
Ya está,
todos conocen a los que
repiten las mentiras entre nosotros,
mercenarios de la nada que son.
Ponerse en evidencia así…
Así captan la atención
y alimentan su ego
estando con el régimen
y asustando a los desprevenidos.
¿No te dice ya
el espejo la verdad?
Jaime Garzón Rivero
Me bajó la Nicotina (Canción)



Jaime Garzón Rivero
Deseos de Master
«Traerse a la Tierra el Reino de los Cielos.»
Jaime Garzón Rivero
Pequeños Infiernos (Poema)
Pequeños Infiernos
Rodeado de diablillos.
A ver quién hace menos.
Travestidos por el mundo
como si fueran uno cualquiera.
Y son viciosos en la oscuridad
cuando nadie los ve.
Salen a escusear y enterarse.
Su misión es degradar el mundo.
Muchos te saludan,
se creen que te conocen
con su cuartada
de la casualidad y «que pasaba por aquí».
Son los engendros del Mal,
pobres criaturas sin amor,
que subsisten gracias a la caridad.
En un lugar donde las paguitas
y la vagueza son la norma general.
Nadie hace nada.
Y se cometen crímenes
y van a la cárcel
pero parece que nadie se entera.
Más ayudita
que un pobre diablo o diabla.
Tanta ayudita desde Cristo
no es para Cristianos.
Jaime Garzón Rivero