E

En mi Religión 

En mi Religión,
son las lágrimas de Santa María,
el Amor a Dios,
es Jesús el Mesías
y su Padre José.
En mi Religión,
son los Rezos y Misas,
el Arrepentimiento,
el Perdón de mis Hermanos
y la Misericordia de Dios.
En mi Religión,
son la Biblia y el Evangelio,
los Santos y Santas,
la Pascua, la Cuaresma,
la Cruz de Cristo.
En mi Religión,
son los Altares e Iglesias,
los Peregrinos y Devotos,
el Espíritu Santo.
En mi Religión,
es el Amor a mis Hermanos,
la Señora del Pueblo,
la Pasión del Señor.
El Esfuerzo, el Trabajo,
la otra Vida.
En mi Religión,
son la Familia y Amigos,
los Ángeles y el Infierno,
el Padre Nuestro,
el Credo, el Ave María,
San Pedro, San Francisco,
Santiago Apóstol.
En mi Religión,
son la Vida y la Muerte,
la Resurrección,
el Juicio Final,
el Apocalipsis,
el Rey David, Abraham, Moisés,
los Mandamientos,
los Sacramentos,
los Pecados Capitales.
¡Por las lágrimas de Santa María!
Esa es mi Religión.

Jaime Garzón Rivero

L

Luna-Musa

¿Has oído hablar de la Luna
de los enamorados?,
¿de la Luna de los fugitivos?,
¿de las nanas de los niños?
Y es oscura la noche,
y blanca la señora,
que es compañía de tantos
que se desvelan
o la contemplan
esperando un poema.
Y es cómplice de hechizos de amor
y hombres huérfanos.
Y es mujer que abraza y besa,
y caballero galante
visitando a su amada.
Y es Luna milenaria
de cualquier país,
de cualquier raíz,
de cualquier tradición,
y yo la quiero
porque me escucha
en esta soledad
que apaga mis horas,
mientras escribo.
"¡Luna-Musa,
dime algún verso!"
Que es romance tu luz
y compañía.

Jaime Garzón Rivero

L

Lágrimas 

¿Recuerdas Preciosa
cuando eras la Rosa
y yo el Poeta?
¿Cuando era el Amor
de los que se querían tanto?
¿Cuando no había más que nosotros?
Y pasaba una nube
y las horas abrazados,
y te ponías tan guapa
y perfume.
Yo te decía "te quiero",
y Tú: "Yo te quiero más todavía."
Y nos echábamos de menos
cuando tocaba
volver a casa,
y había lágrimas
por el miedo de querernos,
y las noches románticas,
los paseos, las miradas,
el corazón puro de los dos,
la inocencia, la incertidumbre,
los pequeños secretos,
el ir conociéndonos poco a poco.
Tú sabías mi Alma
y Yo la tuya,
Yo confiaba y Tú confiabas.
Nos quisimos tanto...
"Para siempre" decíamos...
Adiós mi Bella.
"Adiós Caballero."
(Lágrimas... )


V

Versos de la Ira

Maldigo a los envidiosos,
a los nefastos,
a los inútiles,
que solo saben criticar.
Si quieres algo ¡trabaja!
Que te miren por encima del hombro
porque tengan más dinero
o porque solo saben la mitad...
No busco reconocimiento
sino Justicia.
A los mediocres les digo:
¡Rendirse ante el Arte y el Imperio del Alma!
Fuera escusados y estorbos,
memes del momento,
efímeros "salta ranas",
¡pordioseros!
Dejadme en paz si me estimáis tanto.
Si soy un fracaso,
soy el fracaso que quiero.
¡Buena Suerte!

Jaime Garzón Rivero

H

Haz el Bien

¡Ay de los malos con memoria!
Se convierten en escoria.
¡Ay de los malos con la verdad!
Se vuelven a matar.
Y un loco cuerdo lo que sabe,
y un listo cobijado lo que calla.
En esta guerra del bien y el mal
¿quién vive?
Desearías estar muerto
si todos supieran,
sin embargo te alegras si nadie lo sabe,
incluso te gusta recordarlo.
El mal puede que vaya al infierno
pero casi peor es dejar de existir
quedando en el olvido.
Ningún malvado se va indemne
de la ley universal,
el infierno o la inexistencia,
que también hay justicia en esta vida.
Probemos las pequeñas maldades si nos hacen bien,
pues pensar en esos criminales
que cuando ven la luz
se convierten en piedra.
Y es que sin presión social o represalia
parece que se van indemnes,
pero solo es apariencia.
Hasta se suicidan cuando todos lo saben.
Y "hacedles el bien", que es venganza justa
cuando os hacen algo,
y alzad la voz
contra los malvados,
que es la ley que se tiene.
Religión les falta a algunos,
que no son más que gusanos.

Jaime Garzón Rivero