Camino-caminito que llevas a Guaditoca, cuando es septiembre y abril. Virgencita mía, ¿quién me quiere más? ¡Mi Señora, la Pastora de Guadalcanal! Pueblo-Pueblecito que en Romería te quedas vacío, ¿vais a ver a la Patrona? ¡Pues llevaros la medalla! Guaditoca-Guaditoca, ¿quién me quiere más?
Jaime Garzón Rivero
E
El Último Verso
¿Tan temprano, Corazón? ¿Ya protestas por tu amada? Fue abrir los ojos y decir «Ella no está». Recordarla, recordarla, sentir su ausencia, la necesidad de tenerla, su perfume, su tacto, su risa, su mirada felina. ¿Has pensado, Corazón, en cómo tenerla? ¿Le gustará saber que no tienes dinero y que sólo escribes poesía? ¿Y el futuro? No es de nadie, verdad, pero, y una casa, un coche… Vas corto de ajuar. Aunque te quiera ¿qué porvenir es ese? Y duele tanto no tenerla… Ella te quiere, Corazón, pero no puede estar contigo. Ya lo sabes. Ahora ve a llorar a donde no te vea y ya está, así es la vida. ¡Oh pobre Poeta que solo tiene su poesía! ¿Dejarás que Ella sufra también entonces? No le digas nunca que la quieres que llorará un río y le partirás, ohh pobre Corazón, el suyo. ¿Cuánto vale un verso? Camina Maldito, encuentra la fama, por Ella, por Vos. Ohh pobre Corazón, escribe tu último verso.
Jaime Garzón Rivero
E
Ella es la Maga
La Maga se mira y se peina ante el espejo. Se arregla y sale a la calle. Ella se gusta y piensa que gusta a los demás. Así se lo dicen las sonrisas y caras que ve. Es bella, sí. Tampoco se cuida tanto pero que bella está. Te gustaría tenerla cerca y escucharla, abrazarla. Si me diera un beso la Maga… Si la tuviera de compañera… Tiene un aura tan maravillosa… Tal vez quiera un café un día. Se lo diré alguna vez si no lo pienso. Sus pasos elegantes… Cómo no pensar en Ella… Me sonrió el otro día aunque no sé si busca a alguien. Se la ve bien sola pero ¿y tener alguien a tu lado? ¿Encajaríamos en esta vida? Seguro que más de uno la pretende. Impone tanto… Capaz de decirle algo soy, pero Ella es la Maga que camina por la ciudad que le da besitos y le dice lo guapa que está. Es un Secreto para mí para quién se arregla. ¿Será para su amor? ¿Para sentirse bien? Es todo un arte desde luego. Opino que es especial, bella y misteriosa. Me sé a la altura. Que no me entre miedo y la conozca un poco. «¿Un café?» Así empiezan muchas historias de amor. Mañana se lo digo. Ella es la Maga.
Jaime Garzón Rivero
Í
Ítaca
¿Y tú, Odiseo, recuerdas Ítaca? Me voy y no me marcho. Siempre queda el recuerdo… En otras mentes, en otras almas he estado. Me ocupan las artes, el viaje infinito. Voy pensando en llegar a algún lado, viajando, andando, solo, acompañado… Pero quiero estar solo y pintar mis páginas de letras. Un acorde busco, mágico, que me de una nueva melodía, un bar dónde me sirvan y donde cantar. Hallo sombras y escondites, juego ajedreces y risas, me vuelven loco el amor y la injusticia. Todo tiene un orden, pero adoro el Caos, la incertidumbre, el porvenir, adentrarme en el Pasado. Quiero morir y ver aquello pero también quedarme aquí. Un corazón que late demasiado, un alma inquieta, una canción secreta. Fuegos artificiales en los encuentros, en la gran soledad. Pero voy solo porque quiero. Eso lo sé. A nadie importo, a nadie tropiezo. Somos tantos… Alguna vez brillaré. Si hago daño que sea a mí. Otros se ocuparán de echarme culpa. No eres de nadie hasta que… Nada… no digo nada. Y un sueño profundo que te sale en un diluvio universal. Quiero reír acompañado, llorar solo, encontrar la respuesta al esfuerzo y dejar esta jindama. Por ello os he mentido y volvería a mentir. Derechos de amor… Quieren hechos y encuentran metralla. Estoy loco y a veces cuerdo, y el espejo me engaña, porque cierro los ojos y soy Rey, Príncipe de las Tinieblas, y os busco, Princesa de la Primavera. ¿Os parezco claro? Peor lo haré la próxima vez. ¡Que nadie duerma!
Jaime Garzón Rivero
D
Deliberando Conmigo
El Tiempo se demora, los Ejércitos se repliegan, la última Batalla fue pasada, solo nos queda la Guerra. Cuando la Pluma se hace Espada, y el Soldado lucha en su Mesa-Escritorio. Escribiendo a discreción, resultando hacerse un lugar en el Mundo, un Nombre, una Marca, y destacar desde tu Retiro, nunca llegando el Final, y es otra Meta, otra Batalla la que llega y es acometida, sin saber ubicarte en algún Partido, en algún Sitio, estando solo cual Lobo Estepario, malherido por la Incertidumbre. Y vuelve a escribir como Espada en la Guerra, en tu Reino de paredes de Oficio. Solo Tú, solo la Nada, ¿quién te rendirá? ¡Hoy no, será mañana!