El lienzo de Nuestra Señora, donde se ve el dolor y la amargura, la pena y las lágrimas, la soledad y amor. Los nervios, la candidez, los sentimientos, la injusticia, tendiendo las manos para coger a Jesús, ahora que le dejan su cuerpo sin alma bajado de la Cruz. Los rezos, murmurando los labios, que no hay palabras que palien el sufrimiento. Sin saber aún la Obra de Dios, sintiendo a su hijo sufrir y viéndolo postrado. ¡Virgen Madre!
Jaime Garzón Rivero
E
El Viejo y los Olivos
El Viejo miraba los olivos. Una tablilla buena que tenía con su casilla y todo. Iba con un bastón y una gorra, con chaquetón y sus pantalones de pana. Se acordaba de cogerlos él con otros hombres y de tantas "temporás echás en el campo." "- Yo ya no puedo, pero cómo me gustaría volver... aunque fuera duro. La sangre corría por mi cuerpo y el corazón latía, y mis manos poco pueden hacer ya con lo fuertes que han sío." Algunas veces cogía al nieto y le contaba sus historias, como había hecho con su hijo. "-... y verdeando cogías las manos y las metías por los entresenos y las ramas, y tirabas pa bajo de la aceituna, caían en el cubillo y las ibas juntando." "-... las varas buenas de castaño, mi hijo, y con la mula "parriba" y "pabajo" cargando." Miraba a su Guadalcanal desde un camino y le daba gracias al Cielo por la vida que había tenido, "- ...dura pero buena."
Jaime Garzón Rivero
L
Luna Guaditoca
¡Luna! la Pastora, que guarda en su Alma a su Pueblo. ¡Divina! que no hay ninguna más bella. Y el agüita de la rivera es la risa de la Señora, que es sin duda la más buena. Y de noche brillan los Luceros, permiso de los ojos de nuestra Reina. Y en Guadalcanal arden las velas, sentimientos de los devotos. Y es franca y sincera. ¡Guaditoca se llama la Dueña! Cuando vuelva al Pueblo, a finales de Abril habrá Romería y Fiestas, que ahora descansa en la Ermita, donde puedes ir a verla. ¡No nos deje Señora, de querer, en esta Tierra!
Jaime Garzón Rivero
A
Aún no sabes
Estaba solo mi amor y te echaba de menos,
y con todo mi ser, imploré al Cielo, volver a vernos.
No sé si leíste mi amor, mis cartas, mis versos.
Siempre me acuerdo de ti, aunque estemos tan lejos.
¿¡¡Aún no sabes que nadie te querrá más que yo!!?
¡Sigue esperando pero nadie te querrá más que yo!
¡Sigue buscando pero nadie te querrá más que yo!
Cuanto llovió… yo no sé si me acerco al recuerdo.
Si vieras amor, lo loco que he estado y lo cuerdo.
Yo sé que lloras por mí, ¿por qué no volvemos a vernos?