Tierra de la víbora y el escorpión, tierra de la mala sangre, del traidor y el asesino, de rehenes y cautivos. Tierra del mal y la injusticia, tierra de tiranos y falsos reyes. Tierra del usurpador, del embustero y el malvado. Tierra del crimen y la corrupción, tierra de demonios y calaveras. Tierra del falso dios y del Ángel Negro. Muere tierra maldita, muere y que de tus cenizas nazcan las últimas brasas de tu infierno. ¡Arde maldita!
Jaime Garzón Rivero
C
Cristo el Señor
Alados Ángeles, ¿Quién es mi Señor? ¿Se llama Jesús el Cristo? «Él fue hombre y ahora reina en el Cielo. Fue muerto y resucitado, y alguna vez nos hizo llorar a todos. Es la Cruz su símbolo, los clavos de su Cruz… Hijo del Señor de Señores, el Padre Celestial.» ¿Es vuestro Rey Jesús junto con su Padre? ¿Decidme, Ángeles, lloró alguna vez este hombre? Jesucristo es mi Señor, alabado sea.
Jaime Garzón Rivero
L
La Dueña en su Pueblo
De flores de mayo, va la Dueña en su pueblo. A la Iglesia van sus siervos para encontrar su descanso, de plegarias y ruegos.
En las velas el fuego del corazón de los mansos, en el Alma a su Virgen morena, Reina de las arenas de la Rivera de Guaditoca.
Y aquí en Guadalcanal, en su Iglesia y su Plaza, la más bonita Señora con flores y sedas.
Jaime Garzón Rivero
Perdido
No sé, hace un tiempo, dónde estoy, y he tenido sueños negros y delirios y locura. He perdido el norte, he perdido el contacto humano, y casi en agonía intentaba tener alguna guía, algo donde aferrarme. Allí apareció Jerusalén y una Cruz en el monte. Recordé a Jesús y así mi vida. «Volver a leer el Evangelio… «