Morena la Señora, que es blanca por dentro, y atendiendo a su atuendo, una fiel Pastora.
Madre de un Pueblo, que habita en la Sierra, de tosca su tierra, por dentro lo siento.
Guaditoca su nombre, en la Villa de Guadalcanal, pintado de cal, entre olivos se esconde.
Y en la noche es lucero, y en el día compañera, que cuando lanzas tu ruego Ella te contesta.
Reina y Madre, Señora de una hoguera, De espíritu de gente buena, que no para y arde.
Que no hay amor que quepa por las puertas, que retengan las cuerdas de este corazón.
Mi Señora de Guaditoca, Dios la guarde.
Jaime Garzón Rivero
A
A Guaditoca (Poema)
Se acaba el mes de Abril y vuelve la Señora a su otro Reino. Deja la Dehesa y la Rivera y se encuentra con su Pueblo, que nunca la deja sola aunque esté en el Santuario, y los Fieles muchas veces han de pensar en Ella. Y le cantan y le rezan, y la tienen en mente y en estima, los niños la conocen desde chicos y también salen a verla. En la Iglesia de la Asunción se queda terminando Septiembre, que ha presidido la Feria, y la cuidan y la ponen guapa, y es orgullo de Guadalcanal, y aunque se esté lejos Ella te cuida y te recuerda, la Virgen de Guaditoca, Guaditoca la Dueña.
Jaime Garzón Rivero
U
Un encuentro con Jaime Garzón
¿De dónde vienes viejo amigo? ¿Descubriste ya los misterios de la vida? ¿Encontraste el buen camino? ¿Y los amigos? ¿Te siguen la pista? ¿Y tu filosofía? ¿Escribiste algún libro? Tu corazón nunca paraba... ¿Alguna chica de la que hablar? ¿Y tu guitarra? Qué bella era... ¿Sigues componiendo? ¿Y la política? "Pidamos siempre lo imposible," ¿verdad? Mi amigo Jaime, Qué me ha gustado verte. A ver si echamos una noche de bohemia, como a los dos nos gusta, y desmontamos el universo. Gracias Amigo.
Jaime Garzón Rivero
M
Jaime Garzón Rivero
N
«A mi Padre Don José Garzón Flores.»
Nacer para morir
Nacer para morir... Ahí va mi hijo Joselito que tiene cinco años, y yo tengo cuarenta, que se hará un hombre, ahora que va al colegio, y crecerá y se echará novia y buscará trabajo, y comprará una casa, y tendrá hijos. Que no me olvide cuando yo le falte, que estaré con él lo que me quede de vida. Y mi mujer que la quiero, y tantos otros que se han ido ya. Que no se entiende la existencia sin la otra vida. Mi niño que sea de Jesús que es el que me dió la fuerza cuando se fue mi padre, y de Santa María, que sepa la Religión para que cuando yo le falte sepa que estoy con él esperándolo en el Cielo. Voy a llevármelo a entrenar, para pasar tiempo con él, ahora que puedo... Que lo quiero más que a nadie. Gracias.