Maldigo a los envidiosos, a los nefastos, a los inútiles, que solo saben criticar. Si quieres algo ¡trabaja! Que te miren por encima del hombro porque tengan más dinero o porque solo saben la mitad... No busco reconocimiento sino Justicia. A los mediocres les digo: ¡Rendirse ante el Arte y el Imperio del Alma! Fuera escusados y estorbos, memes del momento, efímeros "salta ranas", ¡pordioseros! Dejadme en paz si me estimáis tanto. Si soy un fracaso, soy el fracaso que quiero. ¡Buena Suerte!
Jaime Garzón Rivero
H
Haz el Bien
¡Ay de los malos con memoria! Se convierten en escoria. ¡Ay de los malos con la verdad! Se vuelven a matar. Y un loco cuerdo lo que sabe, y un listo cobijado lo que calla. En esta guerra del bien y el mal ¿quién vive? Desearías estar muerto si todos supieran, sin embargo te alegras si nadie lo sabe, incluso te gusta recordarlo. El mal puede que vaya al infierno pero casi peor es dejar de existir quedando en el olvido. Ningún malvado se va indemne de la ley universal, el infierno o la inexistencia, que también hay justicia en esta vida. Probemos las pequeñas maldades si nos hacen bien, pues pensar en esos criminales que cuando ven la luz se convierten en piedra. Y es que sin presión social o represalia parece que se van indemnes, pero solo es apariencia. Hasta se suicidan cuando todos lo saben. Y "hacedles el bien", que es venganza justa cuando os hacen algo, y alzad la voz contra los malvados, que es la ley que se tiene. Religión les falta a algunos, que no son más que gusanos.
Jaime Garzón Rivero
D
Los Activistas de la Imaginación y los Sueños.
E
Jaime Garzón Rivero
C
Cristo de las Aguas
Cristo de las Aguas, la muerte te llama, pero no temes caer, haciendo fuerza de Fe.
En la Cruz clavado, el Señor del Pueblo, tu cuerpo dañado, tu alma en vuelo.
Que no va solo, los Ángeles lo llevan, el Señor más grande de toda la Tierra.
Jesús bautizado, en su nombre Emmanuel, Humilde declarado el Mesías fiel.
Y van los "Blancos", vestidos de nazareno, habitantes de un Pueblo, llamado Guadalcanal.
Y al son de los tambores, la gente por la calle, el Cristo de los Amores, hasta que se le ve pasar.
Es tu Madre, La Señora de los Dolores, que en pena arde por tus honores.
Salve el Señor al Cristo de las aguas. Las lágrimas de su Madre clavadas en el corazón.