La Mala Diosa (Poema)

La Mala Diosa

«A Baudelaire.»

«¡Nunca!»,
le dije a aquella Diosa decadente.
Aún era bella
por los conjuros de su magia.
Tantos excesos…
Era de cualquiera
que quisiera un polvo,
la más fácil,
la primera en ofrecerse
a todo el mundo.
Pobrecilla,
nunca la quisieron.
Tanto poder,
tantos recursos consumidos
para su vida…
¿Con qué propósito?
Con el de degradar el amor
y la existencia ¡por lo menos!
Nada le debían
más que apenas
favores sexuales.
Una reina ridícula
y patética
de la alta alcurnia
nacida para el vicio.
Y se me acerca
y me provoca con sus encantos
pero tiene una impronta
del alma tan fea…
Dios se apiade de ella.
A mí también me da pena,
pobrecilla,
teniéndolo todo
y no siendo más que ridículo.
Estaría mejor muerta.

Jaime Garzón Rivero

No comprendo la Noche (Poema)

No comprendo la Noche

No comprendo la noche.
Quiero ser bello y bueno.
El final será mi muerte.
Sedujeron tus labios
mi alma,
lancé los dados
y todos daban por ti.
Quiero ser fuego y sol.
Solo los hombres alcanzan las estrellas.
Tú me quieres y no lo sabes,
yo sé la confusión de la duda.
Acabaré ebrio de amor
y contigo en mis brazos.
No comprendo la noche.
¡Eres tan bella y tan buena!
Aquí los mortales se divierten.
Todos viven sus momentos.
Nacen y luego mueren.
¡Eres tan bella, Preciosa!
Te miran, te miro,
eres mía.
¡Te adoro!
Solo el valiente Ulises
volvió a Ítaca.
Los marinos tienen corazón
para no morir.
Si despertamos juntos
te contaré un secreto:
«No comprendo la noche…»
Oscura, fría, desalmada…
Sólo sé que la quiero contigo,
a tu lado,
tu calor, tu latido.
¿Sueñas conmigo?
No comprendo la noche…

Jaime Garzón Rivero

A mi Tierra, Guadalcanal (Poema)

A mi Tierra, Guadalcanal

En la Extrema Andalucía,
al Sur de Badajoz,
al Norte de Sevilla,
en la ladera de una Sierra,
¡Guadalcanal!,
la Tierra de Dehesas y Olivares,
de los arroyos de la Sierra del Agua y el Viento,
de Hamapega y las Urbanas,
con su Senda misteriosa
desde el Benalixa hasta la Cruz del Lobo,
con sus calizas y toscas,
con sus raíces profundas en la Historia,
con sus Señores y Señoras
de Jesús el Cristo y Santa María,
de su Plaza de España y Santa Ana,
de Nuestra Señora de Guaditoca, Reina y Dueña de la Villa,
por sus caminos y veredas,
por el trabajo de sus hombres y mujeres,
¡por la Fe de nuestra Tierra,
bendita sea Guadalcanal!

Jaime Garzón Rivero