El Mesías

El Elegido no tiene justicia,
el fue creado para ser el salvador
y ante tantas visecitudes
no hay parangón.
Él es el hijo del cielo y la tierra,
de los monarcas y los desamparados,
él es el Rey.
Y llora y sufre por todos nosotros
pero esa es su misión,
arreglar lo hecho y dar una solución.
A todos tropieza,
a todos les viene mal
pero luego se alegran.
Nadie se cambia por él
pero es alabado.
Todos los quieren y lo odian.
Más lo quieren,
más buenos son.
El día que acabe todo
encontrará descanso.

Jaime Garzón Rivero