Te hiciste pequeña en el cielo Cuando te fuiste para no volver. Una estrella eras, así de pequeña, Que brillaba azul nocturno Y yo soñaba alcanzar. Espérame, que no sé cuando llegaré. Te pido perdón y todo eso. Solo sé que ya no estás Y que eres Ángel. Con lo que yo te quería Y tú a mí, más todavía. Cómo duele dejarnos así. Tras la muerte hay otras puertas, Pero cuánto duele. Si te miro algún día Mándame un beso, Aunque no me llegue…
Jaime Garzón Rivero
Un Día Cualquiera
Hoy es un día cualquiera En una Ciudad cualquiera. Los hombres y las mujeres Andan a sus anchas, Tienen preguntas, Tienen respuestas, Pero olvidan que es importante. Hoy en día Sigue habiendo Muchos problemas Y no se unen Para acabar con ellos, Están distraídos En sus vidas, En los laberintos Que les han tejido. Somos tan semejantes Que seguro queremos Lo mismo, ¿Acaso nos gustan Los problemas? Para empezar la Paz, Que cada uno pueda Ganarse lo suyo, Que no se abuse De los débiles Y se ayuden todos A ser iguales. Una vez hecho esto Ya está medio camino Pintado, Y el resto con nuestro Tesón y esfuerzo, Traernos a la Tierra El Reino de los Cielos.
Jaime Garzón Rivero
Jaime Garzón Rivero
Mi Señora de la Esperanza
Mi Señora de la Esperanza, ¿A que no importa de qué raza Sean los hombres Ni si los niños son Negritos o chinitos? Porque si los corazones no Son iguales No habría Justicia ninguna ¿Verdad mi Señora? Y si las niñas tienen el pelo Rizado o liso, Los ojos verdes o azules, Negros o marrones ¿Tampoco importa verdad? Y los hombres y las mujeres ¿No han buscado su Vida? Que la Vida es Esperanza ¿Verdad Señora? Y el trabajo y lo cotidiano, Y las sonrisas y la felicidad, Que son universales. “Tengo un mal”, Pues busquemos remedio, Que yo a mi Señora Le tengo mucha Fe. ¡Qué nombre tan bonito Es la Esperanza!