Cabalgando solo, como Hamlet. Qué lejos está la llanura. Con la espada y la locura El Príncipe vuelve a Palacio. Un Soldado le cierra el paso. Desposada ya Ofelia por el Cielo Y los recuerdos de un Rey-Padre, Los Dos se fueron. El Niño que era Hamlet, Jugando con su Padre. Se oyó venganza en Palacio. El Príncipe volvió a tener la sangre Y deshizo los agravios del Poder. Un Poema para Ofelia, Una percha de caza para el Padre Y el sueño de ser libre. “Ser o no Ser”. En la Venganza la Vida. Desde el suelo subió a las Nubes El Príncipe Danés que vengo su Honor. Sea Hamlet nuestro Ángel del Cielo.