D

Desde mi Montaña

Me paré a mirar la Eternidad,
las montañas, los ríos, los valles…
Están ahí desde hace milenios.
Luego conté mi vida
en pocas palabras,
«no estuvo mal».
Qué gusanito soy ante tal inmensidad.
Y dejaré mi huella,
y conviviré con mis coetáneos…
¿Quién sabe si se acordarán de mi mañana?
Cuando ya no esté…
Es triste decirlo así,
«uno más a la muerte».
Y si hay otra vida
tal vez vaya a ella.
Qué misterio tiene la vida
y qué dura es la muerte.
Tus padres, tus abuelos…
también vivieron por tí.
Y si tienes hijos
también vivirás por ellos…
por tus nietos…
Ahora me declaro enamorado
de esta existencia,
de ser pequeño y poder hacer tantas cosas.
La civilización tiene cosas buenas.
¿Y el Amor?
Que no le falte a nadie.
En este mundo, es mucho,
esta fuerza de querer.
¿A quién quieres?
A los tuyos,
pero también se siente
amor por la humanidad.
Malditas noticias a veces.
En el mundo, pienso,
tiene que haber,
más gente buena que mala,
si no, no estaríamos aquí.
Ya me despido,
viendo atardecer
desde mi montaña.
Que Dios nos quiera
y la Señora.
Gracias.

Jaime Garzón Rivero

U

Un Ratillo de Coplas

Hice una candela
allá en la casa de campo,
me serví una copa
y cogí mi guitarra.
Empecé por cantar
lo que me sabía
y acabé con el bolígrafo
y el cuaderno
escribiendo
acordes y versos.
«Un tanguillo» me salió,
me dije,
y contento con ello
grabé la coplilla en el móvil.
Después de un rato escuchando,
decidí compartirla
en redes sociales.
«Un like», «un me gusta»,
«compartir… «
Algunos contestaron, sí.
No tuve demasiado éxito,
pero me sentía muy bien por lo hecho.
Ya mañana será otro día.
Voy a cantar una última vez la canción
y me voy a la cama…
¡Ya hablamos!

Jaime Garzón Rivero

I

Ficción Poética

«Iluminatis»

Por las grietas de la realidad
conseguí vislumbrar patrañas del mundo.
La infamia, la impostura, la falsedad.
«Puro teatro», me dije.
A esta edad, todo esto es deprimente,
pero de alguna manera, ya lo sabía.
«Seguir adelante», ¡eso era!
y meterle goles «al Cielo».
«Los Iluminati» te eligen,
para cuando quieres darte cuenta,
ya eres uno de ellos.
Muchos son sus colores.
A mi me tocó un grupo bueno.
No buscábamos riqueza,
si no justicia.
Y así andamos, entre la luz y la sombra.
«Ciberactivismo… » Encuentras la mentira y contraatacas, por ejemplo.
No diré nada más de ello.
Mostrar solo el camino
a los que quieran y ya está.
Un hombre puede vivir mucho.
Nadie sabe cuánto…

Jaime Garzón Rivero

E

Ella está Loca

La quieres, sí,
pero ella está loca.
Su cuerpo perfecto,
sus preciosas manos
y su sonrisa.
¿La vas a querer siempre?
Ella no está bien,
será su fama.
Y otra vez pasando por el psiquiátrico
y otra vez contigo en la verbena,
contándonos secretos
y vivencias
de nuestras extrañas vidas.
Tú la quieres, sí,
¡pero cómo la quiero!
Te engatusa con su garbo,
sus gestos
y es tan misteriosa.
Es bella,
¿no la quieres solo por eso, verdad?
Y es la más fiel.
La conociste y estaba muy sola,
y fuiste buen amigo.
Ahora pasas las horas con ella,
aguantando a veces
y casi siempre enamorado.
¿Cómo no voy a quererla?
Ella está loca…

Jaime Garzón Rivero