U
Un Ratillo de Coplas
Hice una candela
allá en la casa de campo,
me serví una copa
y cogí mi guitarra.
Empecé por cantar
lo que me sabía
y acabé con el bolígrafo
y el cuaderno
escribiendo
acordes y versos.
«Un tanguillo» me salió,
me dije,
y contento con ello
grabé la coplilla en el móvil.
Después de un rato escuchando,
decidí compartirla
en redes sociales.
«Un like», «un me gusta»,
«compartir… «
Algunos contestaron, sí.
No tuve demasiado éxito,
pero me sentía muy bien por lo hecho.
Ya mañana será otro día.
Voy a cantar una última vez la canción
y me voy a la cama…
¡Ya hablamos!Jaime Garzón Rivero
I
Ficción Poética
«Iluminatis»
Por las grietas de la realidad
conseguí vislumbrar patrañas del mundo.
La infamia, la impostura, la falsedad.
«Puro teatro», me dije.
A esta edad, todo esto es deprimente,
pero de alguna manera, ya lo sabía.
«Seguir adelante», ¡eso era!
y meterle goles «al Cielo».
«Los Iluminati» te eligen,
para cuando quieres darte cuenta,
ya eres uno de ellos.
Muchos son sus colores.
A mi me tocó un grupo bueno.
No buscábamos riqueza,
si no justicia.
Y así andamos, entre la luz y la sombra.
«Ciberactivismo… » Encuentras la mentira y contraatacas, por ejemplo.
No diré nada más de ello.
Mostrar solo el camino
a los que quieran y ya está.
Un hombre puede vivir mucho.
Nadie sabe cuánto…
Jaime Garzón Rivero
E
Ella está Loca
La quieres, sí,
pero ella está loca.
Su cuerpo perfecto,
sus preciosas manos
y su sonrisa.
¿La vas a querer siempre?
Ella no está bien,
será su fama.
Y otra vez pasando por el psiquiátrico
y otra vez contigo en la verbena,
contándonos secretos
y vivencias
de nuestras extrañas vidas.
Tú la quieres, sí,
¡pero cómo la quiero!
Te engatusa con su garbo,
sus gestos
y es tan misteriosa.
Es bella,
¿no la quieres solo por eso, verdad?
Y es la más fiel.
La conociste y estaba muy sola,
y fuiste buen amigo.
Ahora pasas las horas con ella,
aguantando a veces
y casi siempre enamorado.
¿Cómo no voy a quererla?
Ella está loca…
Jaime Garzón Rivero
S
Solillo por la Vida
¿Cómo vive uno solillo?
Preguntando por ahí,
¿dónde está esta calle?,
¿sabe si hay algún supermercado cerca?
Vas andando y te pierdes.
No importa mucho,
la calle es tuya,
eres vagabundo,
y en cualquier portal puedes dormir.
Y entras a la mañana en una iglesia,
y buscas también en la basura.
Pides un cigarrillo,
unas monedas,
pasas frío, te mojas un poco,
vas conociendo gente
hasta de Cáritas y Cruz Roja.
Alguien te regala una sonrisa en la mañana
y te recomiendan un albergue.
Te cansas ya e intentas prosperar
buscando algún trabajo.
Procuras no ir muy sucio nunca y oler bien,
y cuánta chica guapa…
Un corazón a tu lado…
Pero vas solillo,
y sabes que eres fuerte,
«esto no lo aguanta cualquiera».
El día que salga de esta situación,
me sentiré muy satisfecho.
Jaime Garzón Rivero
U
Un Buen Camino
Nunca se deja de despertar.
Cada día se hace la conciencia más grande
y crece la memoria y el alma.
Depende del sueño en que te levantes
sales más contento o más desilusionado.
La existencia pega palos
para todos lados.
Descubrir un libro, unos estudios, un trabajo…
Un viaje, unas personas, un amor…
Pero no deja de sorprenderte,
de ahí el despertarse.
Y se tienen sueños y
cuestiones que atender
y se suma y se resta,
aunque vas engordando la cuenta.
Un buen día todo se acaba,
pero hasta la muerte parece
una sorpresa.
«Los caminos del Señor
son inescrutables.»
Nada más os digo.
Serviros bien en la vida,
que luego se acaba.
Jaime Garzón Rivero