¿Recuerdas la noche? ¿El insomnio, las náuseas, la duda? Respirabas entrecortado dando vueltas en la cama sin encontrar tu sitio. Te preocupaban tantas cosas… Y pensabas en ella, en estar con ella, pero este calor y sin aire acondicionado. Otro cigarrillo y subía la nicotina en sangre. Más insomnio. Creas nuevas ideas, repasas la agenda… Ahora te echas un buen trago de bebidas alcohólicas y con ello se te cierran un poco los ojos. La ventana abierta deja pasar un poco el aire fresco. Mañana te llamarán temprano. Si pudieras dormir al menos 3 horas estaría bien. ¡Bienvenido a Insomnia!
Jaime Garzón Rivero
L
Las Dagas
Las Dagas que no se ven y se esconden en el sendero. La envidia, el odio, la desesperación… Largos trozos de vida, continua pero cambiante. Y el pasado, a veces cruel, trae rencores antiguos. Las Dagas en el camino, la navaja que se clava en el vientre y nos da la muerte. Y los solitarios que se pierden, y los valientes que encuentran líos, y una hambruna, una injusticia, una guerra… Para qué quieres más. Y siempre habrá en contra alguien porque se lucha, se vive, se desea. Las Dagas traicioneras nos esperan a todos, arreglos de familia y de sangre, de sangre por las venas que arde, si te hacen algo o a los tuyos. Ciertamente, a veces, son justicia.
Jaime Garzón Rivero
C
Jaime Garzón Rivero
Cristo de las Aguas
Y al Cristo de las Aguas le siguen las lágrimas de la Señora de los Dolores en el Palio. Y San José lo mira con Amor y Santa María le reza al Señor, y los dos juntos sienten el dolor de su hijo Jesús, el Cristo de las Aguas.