El Mesías del Mal
El Mesías del Mal,
hacía como cerdos en una zahúrda,
comer, cagar y mear.
¡Hacía también el cerdo… !
Era valorado por su forma
de quedar en evidencia,
siempre con mucha ayudita,
no se fuera a amargar, (siendo Mesías…)
Lo mejor de todo
era su poca vergüenza
y el creerse que era alguien
por «cagarla» durante tantos
siglos y milenios.
Había matado, violado y vejado mucho,
todo preparado «a huevo»
por sus secuaces.
No había una vida más inútil
que la suya.
Decía que una vez estuvo
con una chavala y todo.
¡Qué campeón!
Parecía salido de la película «Torrente»
con su puta madre y su padre
maricón y borracho.
Un buen ciudadano del infierno.
Dicen que aún sigue vivo
dado a la zoofilia y la pederastia.
Hasta yo le he pegado ostias muchas veces.
Lo mejor de todo que siga vivo,
el Mesías de la calamidad,
escogido para el puesto…
Jaime Garzón Rivero