Las confesiones de Odiseo
Tengo guardada memoria
de otro tiempo,
tengo perdida la esperanza de otros días,
tengo imaginada mi vida perfecta.
Nadie dice la verdad que quiero,
nadie me hace favores,
soy yo contra el mundo
que es mentira.
Soy un náufrago estelar
que aterricé en esta Tierra maldita.
Solo sé mi nombre,
me cambio por los humildes
yo que lo tengo todo.
Si no hubiera el amor que no conozco
estaría muerto.
Hoy me confieso como puedo,
sin comprometer mi secreto
y echarlo a los miserables.
Que sean bonitas mis mentiras,
que los harenes de princesas heridas
y sonetos perfectos
aguanten un «te quiero» sin mí,
que llore Arkangélica
por el daño que me ha hecho,
que Odiseo sea feliz algún día
con ella,
que la paz llegue a los malvados y desaparezcan.
Yo alfa,
yo omega,
yo sapiens…
he hablado.
Jaime Garzón Rivero