B

Baladí

Su amor no era baladí
aunque lo entregara a cambio de nada.
¡Qué manos tienes preciosa!
Y cuando te ríes
crecen mis sueños.
Como me gusta verte contenta,
y que me eligieras a mí
aunque el amor sea ciego.
Para toda la vida,
parece mentira
y yo sé que no eres la más buena
ni la más guapa,
pero así lo siento tantas veces.
Y ahora dime,
¿quién soy para tí?
¿el poeta, el músico,
aquel que te necesita?
Y tú mi musa, mi amor,
mi secreto.
Sin musas ni habría poesía
ni amor.
Sin ilusiones y sueños tampoco.
Y esta mañana desperté contigo,
y esta tarde paseamos juntos,
y a la noche me espera el mundo contigo, ya solos.
¿Quieres que te diga la verdad?
¡El amor es la casualidad más grande de esta vida!
¡Mi Viento, mi sentimiento!
Os amo…

Jaime Garzón Rivero