De todos los artificios, me quedo con la música. Están los instrumentos, ¿pero, y la melodía?, ¿no es magia? Intangible, secreta, misteriosa… ¡Ay del alma que sepa crearla! Maravillar, seducir, inspirar… Si me dan a elegir un oficio, me quedaría con la música. Y ya si le pones poesía o prosa… Palabras con sentimiento y energía. ¿No era Apolo el más envidiado? Y el Bardo, el guerrero-poeta… Tal vez encuentres dones en la vida, amor, lucidez, inteligencia… pero en darnos a compartir no hay nada como la música. En un mundo como hoy, poder vivir del arte de tu alma, de la invención de tus venas, de tu talento, de tu majestad… Ya termino diciendo, que son privilegiados los músicos y poetas. ¡Larga vida!
Jaime Garzón Rivero
N
Noches para Soñar
La virtud son dos corazones que se aman sin sombras, dos personas que saben que se quieren y van a ganarse el mundo. Ellos, en su soledad, hablan y rememoran, comparten y luchan. Se ríen, se quieren, van de la mano, se abrazan, moran en su reino. Pregúntales qué es el amor y te dirán «lo que siento». «Y que no me falte él y que no me falte ella.» Las confianzas, los viajes, los paseos, y hacer todo lo que se pueda, que parece, muchas veces natural, como una pareja que se corteja, como dos milanos que vuelan. ¿Quién se quiere más? Si los corazones no son iguales, es que no hay justicia ninguna. Dejemos la noche para soñar… Dejemos a los enamorados.
Jaime Garzón Rivero
U
Un Brindis
¿Qué sueñas cariño? ¿Ya te despertaste? ¿Qué haremos hoy? ¿Damos un paseo por el centro? Comeremos en el restaurante, volveremos a casa y veremos una película. Esta noche tenemos fiesta. Ponte guapa, que yo iré arregladito. ¿Vas a darme algún beso? Dame tu mano. Ven que quiero abrazarte. Lánzame un sortilegio que eres para mí la más guapa. Dime que no me quieres y me muero. Traigo café. ¡Brindemos por esta noche!
Jaime Garzón Rivero
Jaime Garzón Rivero
A
Aún te espero
Aún te espero. Aún te espero llegar. Se demora el encuentro en el tiempo. Ahora no sé si te conozco. Solo sé tu pelo y tu sonrisa, como yo me las imagino. Y guardo lugares donde llevarte, palabras mágicas, sinceridades y nostalgias. Ya va siendo hora, pero no me canso de esperar, porque sé que algún día llegarás. Te guardo, te guardo tantos tesoros… Ahora voy otra vez a la vida, a ver si te encuentro. Y salgo al bar y quedo con amigos o salgo solo. ¡Qué me gustan las noches! Y tanta mademoiselle guapa y tantas sonrisas… Soledades que quieren ser compartidas, corazones que quieren vivir en compañía, tener un sentido común, y una atracción y una complicidad. Ya llegarás… Ahora me voy a hablar con aquella chica. ¡Buenas noches!