En el Callejón de Pérez Galdós
Ahora estoy un poco ebrio,
estoy en Pérez Galdós, Sevilla,
el Callejón de los Gatos,
en el Blues.
Hay muchas extranjeras,
la noche pinta bien.
Hay buena música
y ganas de conocerse.
«¿Tú te llamas Jane
y eres de Manchester, no?»
«¿Quieres un cigarro, Jaime?»
Más de una vez por aquí.
Os lo recomiendo.
Es un lugar de viajeros
donde se juntan con los de Sevilla.
Hay muchos bares y locales,
hasta kebab y pizzería
y cierran los últimos bien tarde.
Ya sabes,
se hacen muchos contactos…
Y mi Jane,
que era viajera,
siempre en mi corazón.
Buenas noches.
Jaime Garzón Rivero
La Escort (Poema)
La Escort
¿A cuántas camas
caben tus besos?
Ayer te olvidaste el suéter
en mi habitación.
El perfume era
«Agua de Rosas».
Luego salí y a la tarde
te vi bajar de un coche.
Ibas con un hombre.
Ese es tu oficio,
escort.
Y conoces a muchos
y eres muy guapa.
A mí me lo haces sin pagar,
será porque te quiero.
«Yo no soy de nadie»
me dijiste.
Yo tampoco a estas alturas.
De tí un poco.
Y toco tu piel
y me tocas,
nos deleitamos,
y eres la elegante
maquillada.
A veces me dejaste
verte al natural
y eres preciosa.
Nos tocó ser
de los corazones rotos.
Esta soledad
que se podría llamar amor…
Jaime Garzón Rivero
Por la Alameda (Poema)

Por la Alameda
Cantando en los bares,
con mi Fender,
voy por la Alameda yo solo
y me siento en una terraza.
Mi «pilot» y papel,
escribiré la canción
más bonita del mundo,
para las Sirenas.
Si conozco alguna,
que la vele esta noche,
que se acueste conmigo
y me abrace.
Sueño con un escenario
entre copas de delirio
y grandeza,
de intelectualidad.
¿Dónde voy si mi Sirena
me espera en la esquina?
La llevo a casa,
la acompaño
después del concierto.
Le gusté,
hay hasta amor
pero yo soy solitario
y camino siempre solo.
Me acordaré de ella
en el peor momento.
Mi Sirena de la Alameda
¿qué más?
Una ronda que pago yo
entre amigos,
cervezas y tequila.
Te quiero tanto Sirena…
Hoy he vuelto a nacer
en el escenario.
Ya me voy solo
a mi cama.
Es de madrugada
y hay gatos por la ciudad.
Yo solo quiero
que se acuerde de mí.
Mañana la llamo.
Por la Alameda
soy tan feliz…
Jaime Garzón Rivero
La Maga y el Bardo (Poema)

La Maga y el Bardo
Y era el bardo
el señor de la montaña
y tenía de compañero al viento
y de sombra a su caballo.
Soñaba una maga con él
que tejía un manto
que regalarle
y echaba al fuego
sus cartas.
El bardo sentía los versos
guardados
y sabía latín y francés.
Era caballero
y amaba la guerra.
Solo con las estrellas
tocaba su laúd
y cantaba
a la luz del cielo.
¿Tendría él una maga
en este mundo?
Y conoció su poesía
y se enamoró de ella.
Peleó y se la arrebató
a unos malvados
y soñando
ya la vió
mover su pelo.
«¿Eres tú la maga
que me quiere?»
«¿Eres tú el bardo viajero?»
Y así los dos se encontraron
y se quisieron.
Jaime Garzón Rivero
Sortilegio de Magia (Poema)

Sortilegio de Magia
Y me dijo adiós
antes de empezar
con la luna brillando
en sus mejillas.
Se acordó del último baile
y que yo le pisé los pies.
Yo le recordé otra cosa,
que no se olvidara
su ramo de rosas.
A esta cita
ella le puso fin
cuando la conocí.
Entonces era la más bella
y sabía silbar muy fuerte.
Vestía bien
pero su encanto era su sonrisa.
Y me conoció al final de todo
y como todo,
todo se acabó.
Le dejé un beso
mientras cerraba los ojos
y de rojo que me puse
ella me olvidó.
Le gusté,
lo sé,
pero así son las damas
cuando no saben qué
rojo es el amor
y amarillas brillantes
las mariposas
que son las chispitas
que salieron cuando
me olvidó.
Sortilegio de magia…
Jaime Garzón Rivero