Lucifer (Poema)

Lucifer

El último elegido…
Allá va el gran Lucifer
el hijo de una promesa.
Arden los infiernos,
se resquebraja el cielo,
se oyen llantos y lamentos.
Una idea ha llegado
y el mundo cambiará para siempre.
Todos quieren a Lucifer
vivo o muerto.
Él es el Príncipe
cuyo momento ha llegado.
Muchos morirán,
ha nacido una idea.
El Príncipe triste ante su creación
sucumbe y muere.
A nadie dejó indiferente
el Príncipe de las Tinieblas.
Allá en su cuarto oscuro
duerme ya para siempre.
Hijo del mal,
hijo del bien,
Lucifer…

Jaime Garzón Rivero

Yo, Kaos… (Poema)

Yo, Kaos…

Yo, Kaos…
Vivir deprisa
aferrando siempre lo mejor,
probando todas las esencias,
recordando lo importante
y lo indiferente,
una alquimia de las sensaciones
manteniendo casi siempre
el norte
para no caer en paranoias
y locuras
para ser uno en muchos sentidos,
de propiedad intelectual
y de muchas fuentes,
probando hasta la debilidad
siendo fuerte,
dejándose hacer
y buscando la coartada.
Un límite, eso sí,
no caigas al abismo.
Sé otros y tú mismo,
pero lleva el temple,
no te pierdas…
Ni queriendo es posible
por eso soy yo,
Yo, Kaos…

Jaime Garzón Rivero

El Vals (Vídeo)

Letra: Joaquín Sabina

Música: Jaime Garzón

Versión de una parte de la canción «Los buenos borrachos» de Joaquín Sabina y Fito Páez del disco de ambos «Enemigos Íntimos».

Jaime Garzón Rivero

Reino de Mentiras (Poema)

Reino de Mentiras

En este reino de mentiras
ya nadie cree en nadie.
Parece que la verdad
se ha desvanecido
y que algunos guardan
sus verdades adentro.
Si no se perdieran…
pero al final no habrá
un hombre que sepa nada
y vivirán sonámbulos
y perdidos
sin saber que decir,
y mirarán la tele
y serán las palabras
que repitan.
Nunca se volverá a ser
ni con sangre ni con guerra,
todo se perderá
por la costumbre y la comodidad
de la mentira,
por no hacer nada.
Y así viviremos un tiempo
hasta que llegue la hora
de extinguirse.
¿Alguien querrá estar vivo
ante tanto dolor?
Los justos aún guardan verdades
pero también caerán.
¡A la guerra, a la guerra!

Jaime Garzón Rivero