Agüita de Guadalcanal (Poema)

Agüita de Guadalcanal

Riverita del Guaditoca,
agüita cristalina,
la plata de la luna
para tí.
Agüita de la fuente del Coso
con los azulejos
de la Señora.
Agüita del pilar de Santa Ana,
agüita del «Cristo»,
del Berrocal Chico
y el «Piojito».
Agüita de la fuente de la Plaza
y el Palacio.
Agüita del pilar de la Cava,
agüita de la Sierra del Viento
y Sierra «Bría».
Agüita del Moro y el Benalixa,
del Pozo Berrueco,
de la rivera de «Lo Cazalla»
el Pintado y el Sotillo.
Agüita de la fuente de Hurraca.
Agüita de las albercas
y veneros,
de San Pedro,
de los arroyos y la nieve.
Plata de la luna
para tí
Guaditoca.

Jaime Garzón Rivero

Tiempo (Poema)

Tiempo

Relojes en las sombras,
justicia del tiempo
que pone todo en su lugar.
Y caen en ruinas los edificios,
y lo nuevo se vuelve obsoleto,
la gente envejece,
los niños buscan sus sueños.
Se consume el alma,
la carne, el metal…
Todos caen a su paso,
el tiempo…
Los relojes son máquinas de tránsito
de un momento a otro,
van contando los segundos.
Se arrastra, se expande, desaparece…
así son esos instantes.
Inmortales inmunes
a los achaques de la herrumbre.
Quién fuera ellos
olvidados de morir,
todopoderosos…
acostumbrados a las tragedias,
a la pena, a la tristeza.
Corazones inmunes.
Nada es eterno en este mundo.
Aún me sobra ¡tiempo!

Jaime Garzón Rivero

A Bob Dylan (Poema)

A Bob Dylan

Naces y lo primero que haces es llorar.
Mueres y aparece una sonriente calavera…
«Llamando a las Puertas del Cielo», Bob Dylan…
¿Quién me quiso solo en el mundo?
¿Con quién jugaré siendo niño?
¿A quién amaré siendo hombre?
Y me quiso mamá,
y me quiso papá…
Solo se sabe la soledad
cuando nada te llama.
Y cada vez son menos cosas,
y cada vez quieres menos,
y rezas y escribes
pero nadie te escucha.
Alguna alquimia oscura
me tiene así
y no hablo del bourbon
o del vino,
ni de mala sangre
ni mala suerte,
solo que es así.
No le doy más vueltas.
El enigma,
el silencio a las respuestas,
y otros brillan pero…
detrás de esas sonrisas ¿qué hay?
Y has llorado, gritado, corrido…
has probado la vida.
Sólo voy a escuchar esta canción:
«Knokin’On Heaven’s Door… «

Jaime Garzón Rivero

La Asesina (Poema)

La Asesina

Y el Poeta dijo:
«Puedes matarme
a la luz de la luna.
Me dejaré por estar
un rato contigo.»
Y la asesina dijo:
«Solo te mataré una vez.
Tranquilo, lo haré bien.»
El Poeta:
«¡Pero dame un beso
y abrázame!
Tú también me quieres
pero eres asesina
y yo quiero morir,
morir en brazos de mi amor.»
Ella dijo, la Asesina:
«Te lloraré un poco,
yo mato mucho
pero a tí te quiero matar muy poco.»
Ella lo mató.
Las últimas palabras del Poeta fueron:
«En la libertad y en el amor,
así me voy.
¡Gracias querida!»
Lloraba ella ya sola en vida
y recordaba su poesía,
y así recitando a su manera:
«Ya se fue mi ruiseñor.
Entre mis manos perdió su vida.
Jamás mataré a alguien que quiera,
duele tanto…»
Lo besó en la frente y se fue.
Lo dejó recostado en la pared
con los ojos cerrados.

Jaime Garzón Rivero