L

Libera me Domine

Libérame de la muerte,
de la vida,
de la injusticia,
de la soledad.
Libérame del Sol Perpetuo,
del desierto,
de la oscuridad.
"Libera me Domine"
de la maldad de la noche
y de los hombres, 
de la orfandad de mi Alma,
de los Caballos del Apocalipsis,
del dolor inmortal.
Libérame del yugo,
de las espadas y la pared.
Tú, Domine,
¡libérame!
Hazme Señor,
enséñame el camino, 
instrúyeme.
Libérame del vicio,
del sufrimiento,
del "mal andar",
Dame fuerza ¡Oh Domine!
en esta vida.


Jaime Garzón Rivero

L

La Sirena (3º Traste)

En el mar azul  Em
esperaba la Sirena  C
a su marinero,  C
le dolía la soledad  G
y lloraba su corazón roto.  D
Conjuraba a la luna  Em
y a las estrellas,  Em
vertió sus lágrimas al mar  C
y a bordo de su goleta  G
divisó a su Capitán.  D
"No te extrañes de mis piernas,  Em
ahora tengo el pelo mojado,  C
sé mi Marinero  G
y yo tu Sirena."  D
Y los cantos de la mar  Em
y su voz de otro mundo  C
enamoraron al Capitán.  G  D
"Vengo solo en mi barco  Em
con mi amor la soledad,  G
en la libertad del océano  G
mi corazón encontró al tuyo."  D
Se abrazan y se besan,  Em
una hecha para el otro,  C
es imposible la casualidad  G
y si el destino.  D
Los mares rugen  Em
por lo misterioso  C
y la noche es de la Sirena  G
y el Capitán.  D
Cantos del azul,  Em
cielo infernal.  Em

Jaime Garzón Rivero

E

El Príncipe (2º Traste)

El Príncipe se llevó  Em  C
el alma de la Princesa.  C  D  Em
Estaba siempre triste,  Em  C
tenía oscuros sueños.  D  Em
Y en sus brazos desfalleció  Em  C
y su espíritu subió al cielo.  D  Em
"Te querré Príncipe  Em  C
hasta el final de los tiempos."  D  Em
Y a veces llora  Em  C
y maldice al alba,  D  Em
el transcurrir de la vida  Em  C
que pasa sin Ella.  D  Em
Oscura noche,  Em  C
momento de lamento.  D  Em
"La vengaré en vida  Em  C
y luego me iré muerto."  D  Em
Cosas le decía,  Em  C
"Bella del Alba,  D  Em
Mujer Bendita,  Em  C
Estrella del Alma."  D  Em
Y cortó su espada  Em  C
el cuello de sus verdugos,  D  Em
y vengó a su amada  Em  C
con el corazón hecho un nudo.  D  Em
Cerró los ojos  Em  C
y vió a su Princesa.  D  Em
Un beso le dejó  Em  C
y una caricia.  D  Em
"Te esperaré siempre  Em  C
en estas tinieblas.  D  Em
Vive siempre amado."
Lloró la Princesa.

Jaime Garzón Rivero

S

Santa María

Santa María,
Señora Madre del Mesías,
esposa de José,
cuántas veces se cae, Señora,
y nos levantamos
con la ayuda
del Cielo y el Evangelio.
Nos abandonan los seres queridos
pero ahí está Jesús,
su Hijo,
que nos enseñó el camino,
arrebatado el Señor de los Señores
de sus manos,
que nos da fuerza 
ante la Injusticia
y los pesares.
¿Por qué sufre tanto
la gente buena
me pregunto?,
y es que debe de haber
mucho mal en el mundo
desde siempre,
y se está solo
y solo en Dios 
se puede confiar,
y haciendo,
que es lo que hacen
los buenos cristianos.
Por no ser "pordiosero",
le juro mi Señora,
que la llevo en mi corazón,
y a San José y Jesús,
el Padre y el Mesías.
Gracias mi Señora.


Jaime Garzón Rivero

L

La Dueña 

Dueña Guaditoca
de olivos y encinares,
de las riveras y arroyos,
del llano y el monte.
Dueña de los caseríos
y de la tierra
labriega y baldía,
de las estelas y corazones.
De las huertas y postigos,
del trigo y las amapolas.
Dueña del suelo y el cielo,
de sus hijos e hijas
de Guadalcanal.
Reina y Dueña,
risueña,
Salvadora y Virgen
Nuestra Señora
libre y pura.
Guaditoca,
la Dueña.


Jaime Garzón Rivero