D

Dejadme Libre

No me llaméis.
Dejadme irme libre
cuando llegue el momento.
No lloréis mucho,
que yo os guardaré
en el recuerdo.
Y mis botas no andarán camino,
y mis ojos dejarán su luz,
y mi Alma
ojalá suba al Cielo,
que si fui valiente
allí andará.
Y si me acuerdo de mis amores,
que sean libres
como yo me voy,
y que la última que me amó
sepa que yo también la quiero,
pero que me voy.
No lloréis por mí,
ya andaremos el Camino.

Jaime Garzón Rivero

E

En la Infancia

Estas Calles
que corría de chico,
la magia de ir creciendo
y sentirme especial
por los cariños
de mis Familiares y Amigos,
los sueños de ir al Colegio
o jugar al Fútbol,
el ir al Campo
y aprender cosas,
el enamorarme
de alguna chiquilla,
el comprar las chuches
con el dinerito
que me daban
mis Padres
y mis Abuelos,
mis Tíos y Tías,
que también
me querían mucho,
como a mi hermano,
estar en la Plaza
o en el Palacio,
jugar con los niños
del Coso, de Santa Ana
o de la Erilla...
¿No voy a querer yo a Guadalcanal?

Jaime Garzón Rivero

A

A Guadalcanal 

Que venga la Primavera
y florezcan los Olivos de Guadalcanal.
Que en Otoño
se queden en cinta las Encinas,
que el Amanecer y la Luz del Sol
bañe la Sierra del Agua,
que Nuestra Señora
venga y vuelva del Baldío,
que los Cristos y Vírgenes
reinen en Semana Santa,
que sea posible vivir bien
con los Familiares y Amigos,
que se luche por el Pueblo
y siga siendo "la Bella Guadalcanal",
que no se me pierda
mi Medalla de Guaditoca,
que gane el Bien
y los Buenos Sentimientos,
que seamos felices
sin irnos tan lejos,
y que si nos toca volver,
queramos siempre a nuestro Pueblo.

Jaime Garzón Rivero

S

Siguiendo el Camino


Cuarenta años de soledad,
y siguen sumando.
¿A quién le cuento
la poesía o la estrella
si ellos también lo saben
y no lo quieren saber?
Siguiendo el camino,
que duermo, pero poco,
y "lo que no vivo"
porque el camino
no va por ahí.
Y es difícil
tener compañía,
aunque se tenga,
porque hay un fuero interno
nunca perturbado
por otros,
por eso que no se me olvide
hablar, y cantar, menos,
que solo te ven
pero no se sabe
llevando atuendo
y oficio.
¿Harán falta poetas
en esta Tierra?
Perdonen que me marche ya,
que no hay nada
más bonito para mí,
que la Soledad.

Jaime Garzón Rivero