¡En el nombre de mi corazón, en el nombre de mi alma, en el nombre de mis sueños! ¡Jamás me rendiré! ¡Por dura que sea la mañana, por largo que sea el día, por intratable que sea la noche! ¡Porque me enfrente a muchos, porque no me den la razón, porque esté solo… ! ¡Jamás me rendiré! ¡Por más que me mientan, por más que me escondan la verdad, por más que me amenacen de muerte! ¡Jamás, jamás me rendiré! ¡Por más que camine solo, por más que no quede nadie en pie, por más que sea el último! ¡Jamás, jamás me rendiré!
Jaime Garzón Rivero
C
Contigo
Buenas noches. Aún quiero estar contigo y todavía no sé qué decirte. No te conozco tanto, apenas hemos hablado, pero me enciendo al verte. Tú me miras como si quisieras comprobar algo. Quizá te preguntes si te quiero. Aunque seas distinta no lo serás tanto para que no te quiera, y yo he visto algo especial en tí. Eres bella, ¡pero qué aura tienes! No todo el mundo brilla y menos por ella sola. Ahora que pienso deben ser muchos amores así. Un indicio, un detalle, una señal, una mirada, un gesto, un tono de voz, un comentario… Algo que te orienta y te convence. Luego toca preguntar. «¿Podríamos quedar algún día?» Y si hay magia y queremos pues nos conocemos mejor, a ver si somos compatibles y queremos las mismas cosas. Eso suele ser corriente. Vivir juntos, quererse, tener familia, casa, trabajo… ¡Pero que magia siento ahora! ¡Me resulta tan bonito… ! Y más que será, me imagino. Pero ya sabemos que aunque seamos iguales, somos distintos, y que las historias de amor existen, por jóvenes que seamos y nos toque vivirlo. Ya sabes amor. Espero no fallarte si me das una oportunidad. ¡Te quiero!
Jaime Garzón Rivero
E
Errante y Maldito
Errante voy por los caminos. A veces me alejo de todo y contemplo. Lo dejado atrás es un tesoro en mi recuerdo. Cuando soñaba que te quería… ¡Qué muchacho era entonces! Y ahora lo solo que voy sin respuesta. Media vida por vivir mal contada aún me queda. El que sabe, no cambia ni piensa en cambiar, hay que ser uno mismo. Si estás muy equivocado, corrige, si tienes dudas, mantente hasta otra señal, si estás bien actúa en consecuencia. Y yo que no dejo de pensar que todo se ha olvidado un poco de mí, me contento en mi camino. Errante dije, pero es una deriva que puede que me lleve a algún sitio. No dejaré de hacer mientras tanto. No olvidaré… ¿Qué sería de alguien sin recuerdos? Nada, la partida es otra. La Torre de Babel aún no ha caído, el corazón aún late, el alma aún sobrevuela el abismo. ¿Recuerdas aquella noche a orillas de querernos para siempre? No hay bondad que se me pierda de tí, ni sortilegio que no haya probado, ¡para tenerte! Ojalá se olviden todos de mí y me quede solo contigo una noche. Solo eso quiero.
Jaime Garzón Rivero
E
El Corazón Valiente
La fuerza del corazón es más que deporte y trabajo. Es más que genética y geografía. Es más que ser hombre o mujer. Es más que ser rico o pobre. Porque cuando te levantas es el deber y el honor de un nuevo día, porque es, a las personas que uno quiere y le acompañan, porque es amor y desafío a una vida tan fuerte que el corazón ha de ser valiente. Y llorarás y sufrirás pero se tiene fe y esperanza, y estarás confundido pero te guiará el corazón. Escúchalo, verás como ruge entonces. ¿Y el amor, de dónde sale? ¿Y los valores y principios, no los dictó el corazón? Y él sabe y el alma sabe, como sabe a veces el cuerpo lo que uno quiere. «¡Un corazón bueno a tu lado… !» Acordaros de él algún día y será mucha felicidad para todos.