M

Mi Bruja

Ojos de luna.
Esa es la bruja que quiero yo.
Con su bello vestido y atuendo.
No me hables en otras lenguas,
no me cuentes la vida en otras tierras,
mujer de mundo.
Y tu talle fino y tu sonrisa.
¿Quién disfruta más de tu compañía?
¿Qué loca se enamoraría de mí?
Y danzas al viento y al fuego,
y sola te concibió el mundo
hasta que aparecí yo.
Saberes que nadie sabe,
espíritu libre,
y ojos de luna.
Viajera y dicharachera,
estrella del cielo mío,
corazón brujo
y la labia de las Sabias.
A la que más quiero yo.
Me muero por tí.

Jaime Garzón Rivero

L

Los brujos

Los brujos saben de otros mundos,
de la magia, del enigma.
Son solitarios y poderosos,
manejan las fuerzas ocultas
y conspiran entre el bien y el mal.
Tienen aura dorada y oscura,
hablan con los espíritus
y saben ser cautos o sibilinos.
Dentro del mundo,
dentro de la noche,
que es cuando más andan.
Son también seres cultos,
de mucha índole
y más de uno
ha sido ayudado por ellos.
Cuando nada se entiende
o son fuerzas mayores
se recurre a ellos,
pero no todos lo hacen
por el miedo a lo desconocido.
Sé bueno.
La magia te acompañe.

Jaime Garzón Rivero

E

«El Niño Bellotero,
tiene un canasto
que le ha dado su Madre,
y se ha ido a coger bellotas
por el camino de Altarejos.»

J.G.R.

P

Por el Camino

¿Puedo acompañarte por el camino
de Guaditoca, «Guadalcana»?
Tú que tienes el alma
de las mujeres del pueblo,
y eres novia, abuela y madre.
¿Hay algo más bonito que tu tierra, bonita?
Y nuestros niños serán de Jesús y la Señora,
y hablarán los romances de nuestra gente,
el Guadalcanalense,
que bien bonito que es.
«Se caerán» preguntando,
y se perderán hablando
entre Badajoz y Sevilla,
parecido a como dicen
en Llerena.
¿Me cojerás la mano
para recorrer la vida?
¿Me darás un beso a mí,
tu novio y amigo?
Como se dice «te quiero» en Guadalcanal,
así te lo diré.
¿Puedo acompañarte por el camino
de Guaditoca, «Guadalcana»?

Jaime Garzón Rivero