Sortilegio de Magia (Poema)

Sortilegio de Magia

Y me dijo adiós
antes de empezar
con la luna brillando
en sus mejillas.
Se acordó del último baile
y que yo le pisé los pies.
Yo le recordé otra cosa,
que no se olvidara
su ramo de rosas.
A esta cita
ella le puso fin
cuando la conocí.
Entonces era la más bella
y sabía silbar muy fuerte.
Vestía bien
pero su encanto era su sonrisa.
Y me conoció al final de todo
y como todo,
todo se acabó.
Le dejé un beso
mientras cerraba los ojos
y de rojo que me puse
ella me olvidó.
Le gusté,
lo sé,
pero así son las damas
cuando no saben qué
rojo es el amor
y amarillas brillantes
las mariposas
que son las chispitas
que salieron cuando
me olvidó.
Sortilegio de magia…

Jaime Garzón Rivero

El Fuego Eterno (Poema)

El Fuego Eterno

El fuego eterno
del corazón de la roca,
la savia del temple,
el que brilla en la oscuridad,
y salva el combate el bardo,
su escudo y su espada,
milenios la sangre de la tierra,
somos hombres
pero siempre
alrededor del fuego.
Ni las llamas del infierno
acaban por consumirlo,
regalo del cielo,
y tus ojos que miran la llama
dicen «fuego».
Otra llama se apaga
y otra nace.
¡La batalla del bien y el mal!
«Y los Ángeles Ígneos cayeron,
profundos truenos se oían
en las costas ardiendo
con los fuegos de oro.»

Jaime Garzón Rivero

Jesús de las Aguas (Poema)

Jesús de las Aguas

Pasión y muerte,
Jesús de las Aguas,
que tus manos clavadas
trabajaron una vez la madera,
que tus pies en la Cruz
andaron tantos caminos,
y tus hijos,
aunque nunca vinieron,
somos nosotros,
que nos enseñaste
como el mejor de los padres,
y esa esquina de la Concepción,
tiene tu devoción
cada primavera,
con la Señora de los Dolores,
vuestra Madre,
la más guapa.
Y María también es nuestra Madre,
que ella también nos enseñó.
Mi Cristo de las Aguas
reine tu Espíritu en el Pueblo.
Guadalcanal os quiere.

Jaime Garzón Rivero