Triste y solo
Estaba solo y a la intemperie,
creyó en la venganza y el odio,
se perdió por un suburbio
y apareció en un parque.
Rezó un poco ante tanta tristeza,
cerró los ojos
y se tranquilizó ante la negrura,
sólo el sabía el final
encomendándose al Cielo.
«Yo por ser quien soy
no merezco vivir»
y saltó a la vía
cuando pasaba un tren.
Aquel hombre murió
muy solo y triste.
Algo brilló en el Cielo.
Era el hijo de alguien,
el amigo de alguien
y se quitó la vida.
Quizá con un poco de ayuda
hubiera conseguido salir adelante
pero no fue su caso,
no tuvo esa suerte.
A estas horas muchos le lloran.
Casualidades y momentos
lo llevaron hasta allí.
La mente es un gran laberinto.
Sea este chico
Ángel del Cielo…
Jaime Garzón Rivero
Hombres y Mujeres (Poema)
Hombres y Mujeres
Algunos hombres buenos
levantaron un país
que quedó en cenizas
después de una guerra.
Y trabajaron y se esforzaron
e intentaron olvidar
y salir adelante.
Algunas mujeres buenas
levantaron un país
desde sus cenizas
después de una guerra.
Y trabajaron y lucharon
sacando adelante a sus hijos,
algunos hombres buenos
y algunas mujeres buenas,
por su país España,
por sus padres y abuelos,
por sus madres y abuelas,
por sus hermanos y hermanas,
por sus hijos y sus hijas,
por la esperanza
y el amor a la vida.
¡Viva España!
Jaime Garzón Rivero
La Anarquía de la Rosa (Poema)

«A Rubén Darío.»
La Anarquía de la Rosa
Rosa eterna,
rosa maravillosa,
diosa de las flores.
¿Qué Príncipe contempló
tus colores?
Y tu aroma,
¿no era fragancia de diosas?
Por ser coquetilla
perdiste un amor,
por ser despistada.
Y creces con el rojo
y las espinas,
y eres libre
y esclava del amor.
¿Qué Príncipes no te amaron?
¿Qué Princesas no te llevaron
en su pelo y en sus manos?
Yo solo sé
que te quiero
reina de las flores.
Con desdén miré
la anarquía de la rosa…
Jaime Garzón Rivero
Alí y Wendoline (Canción)
Ficción histórica



Jaime Garzón Rivero
Al que caminó sobre las Aguas (Poema)

Al que caminó sobre las Aguas
Gracias Jesús
por enseñarnos los dones de la vida,
gracias Jesús
por ser tan buen amigo,
tú que caminaste sobre las aguas,
el de las manos de carpintero.
Gracias Jesús
por tus enseñanzas y legado,
gracias Jesús,
que aún siendo el hijo
del Señor,
pensaste en tus hermanos.
Gracias Jesús
porque iremos al Cielo,
gracias Jesús por tu valentía.
Gracias Jesús,
el Mesías.
Jaime Garzón Rivero