


Jaime Garzón Rivero



Jaime Garzón Rivero

Discordia
Iban tres contra mí.
Uno era el miedo
que se siente y se enfrenta.
El siguiente era la duda
que se golpea y se vence.
El tercero era la discordia
que es odio y duda sobre mí,
de otros.
Ella cuando se «demuestra» se derrota
pero no desaparece.
Se es mucho teniendo discordia.
Vence el que avanza
aunque parezca que anda poco.
Nadie escapa de la Espectra de las pantallas.
Nadie está solo si «hace».
Nadie es nadie por casualidad.
Nadie escucha algo que no
quiere si está grabado.
Jaime Garzón Rivero



Jaime Garzón Rivero
Valiente
Perdido
como un cigarrillo en un bolsillo,
olvidado
como alguien que vivió demasiado
y que se refugió en su castillo.
Solo como tantos caballeros,
Fichado, espiado, denostado…
Qué días son estos,
que ya no se siente igual
ni se respira libertad.
Puedo mover el pie
y pisar el universo
puedo soplar
y apagar un sol.
Me tienen a buen recaudo,
Quiénes, lo ignoro.
Sólo sé que pasan las horas
y no llega la justicia.
¿Otra vez más?
¡Más pesados que un ladrillo!
¡Bribón, te tengo puesto el ojo!
Si al menos fueras valiente…
Jaime Garzón Rivero

Deriva
Han pasado años extraños,
lunas errantes, caminos locos.
He estado buscando el norte
y no he encontrado más que deriva.
Aun solo, pensé en estrellas,
en astros que me iluminaran
y hallé libertades que no iban muy lejos.
Tengo prisa por saber de mi futuro,
tomo tiempo de mi trabajo,
hago las cosas por hacer
pero sirven de poco,
tomo nota de cuánto me falta
y me falta más de lo que digo.
Ahora no pienso más que en guitarras,
en bares y en noches,
¿cómo pudo ser un joven tan joven?
Siento el desaliento de muchos,
siento la soledad del destino
pero me quejo solo a ratos.
Ahora escucho el viento
y es tranquilo.
Quién quiera que me escuche.
Jaime Garzón Rivero