Para un Preso (Poema)

«A Miguel Hernández.»

Para un Preso

Dame el veneno
en mi celda
que yo ya no quiero
más vivir.
Dame y que me venga
la muerte,
que el olvido
sea mi morada.
Que morir sea
mi salvación
que no tengo justicia
ni patria
y soy sólo en el mundo.
Ya no rezo
porque el Señor
no me escuchó
y sueño la aurora
de mi partida.
Para un preso
un último deseo,
que no vengan los míos
a despedirme…

Jaime Garzón Rivero

La Realidad (Poema)

La Realidad

A la realidad le da igual
lo que pienses,
ella si llega el caso
te asimila y ya está,
no se puede cambiar con sueños
a menos que sean buenos
y estás de más si crees
que vas a influir
por tu cara bonita.
Usa la palabra,
el pensamiento,
las redes sociales
y hasta por error
hay quien influye.
Pero cambiar cosas
como gobiernos
o estadísticas
es cosa de alquimistas.
No todos tienen ese poder
hay que estar en el mundo
y la suerte de tu lado.
Nada es igual
de una época a otra.
Aporta bien
a, esta, nuestra realidad.

Jaime Garzón Rivero

Triste y Solo (Poema)

Triste y solo

Estaba solo y a la intemperie,
creyó en la venganza y el odio,
se perdió por un suburbio
y apareció en un parque.
Rezó un poco ante tanta tristeza,
cerró los ojos
y se tranquilizó ante la negrura,
sólo el sabía el final
encomendándose al Cielo.
«Yo por ser quien soy
no merezco vivir»
y saltó a la vía
cuando pasaba un tren.
Aquel hombre murió
muy solo y triste.
Algo brilló en el Cielo.
Era el hijo de alguien,
el amigo de alguien
y se quitó la vida.
Quizá con un poco de ayuda
hubiera conseguido salir adelante
pero no fue su caso,
no tuvo esa suerte.
A estas horas muchos le lloran.
Casualidades y momentos
lo llevaron hasta allí.
La mente es un gran laberinto.
Sea este chico
Ángel del Cielo…

Jaime Garzón Rivero

Hombres y Mujeres (Poema)

Hombres y Mujeres

Algunos hombres buenos
levantaron un país
que quedó en cenizas
después de una guerra.
Y trabajaron y se esforzaron
e intentaron olvidar
y salir adelante.

Algunas mujeres buenas
levantaron un país
desde sus cenizas
después de una guerra.
Y trabajaron y lucharon
sacando adelante a sus hijos,
algunos hombres buenos
y algunas mujeres buenas,
por su país España,
por sus padres y abuelos,
por sus madres y abuelas,
por sus hermanos y hermanas,
por sus hijos y sus hijas,
por la esperanza
y el amor a la vida.
¡Viva España!

Jaime Garzón Rivero