Un Camino que ya no me acuerdo (Poema)

Un Camino que ya no me acuerdo

Diamantes en el cielo,
pequeñas nubes…
va a amanecer.
He soñado una tragedia,
he pensado la vida,
me he puesto triste.
Hace frío,
dicen que es la hora más fría.
Quiero encender fuego
y me contento con un cigarrillo.
Ahora hay que decidir que hacer,
si hacer cosas
o leer tirado en la cama.
Tal vez viva lo suficiente,
tal vez muera sin venganza.
La sangre me hierve a veces.
Cuanta injusticia…
Solo le deseo lo peor al enemigo.
¡Ni eso!,
que se mejore,
ya cargará su culpa.
Hace buen día,
al final iré a caminar,
un camino que ya no me acuerdo…
¡Y sigo vivo!

Jaime Garzón Rivero

Invicto (Poema)

Invicto

Tengo la envidia de los dioses
porque soy mortal
y cada momento de mi vida
puede ser el último.
Tengo enamorado al Olimpo
por mis poemas y melodías.
Ni Apolo me hace sombra,
ni Ulises llevó tanta ventura,
ni Sísifo trabajó tanto.
Soy el Rey Midas de la música,
soy Aquiles aún invicto.
Las Diosas me aman
y sufren por no tenerme,
yo las miro a veces
pero temen mi amor.
Soy el Elegido que nadie
eligió
hijo del eter y la casualidad,
la injusticia me persigue
y no me alcanza,
estoy esculpido por la libertad,
mi espada es temida
y tengo palabra de dragón.
Zeus quiere cederme el trono…

Jaime Garzón Rivero

Un Amigo (Poema)

Un Amigo

¿Dejaste ya el miedo?
Aún te persigue…
A no encajar, a no triunfar,
a que no te quiera ella…
Pero eres valiente.
Un secreto,
«siempre hay un poco de miedo».
No se acaba nunca,
es para vivir en plenitud,
también cuenta.
¿Ya tienes menos?
Ya has asimilado algo.
No hay como compartir
las experiencias,
así te enteras
de lo que no habías caído
y lo tienes en mente.
Basta con salir y hacer cosas,
no esconderse,
proponerse metas,
superarse.
Cuántos habrán pasado
por lo mismo.
Y hay cuestiones
que lo alimentan.
El Mal, hacer
o que te hagan el Mal.
No seas malo y sé valiente.
Eso es todo.
Ya vas más preparado
para la vida.
Un amigo.

Jaime Garzón Rivero

Cristo el Blanco (Poema)

Cristo el Blanco

Los brazos en los extremos
de la Cruz,
a hierro clavado
el Señor de Guadalcanal,
el de las Tres Horas.
La cabeza yaciente
con su cuerpo crucificado.
Jesús su nombre,
el Cristo
de la Hermandad
de los Blancos,
hijo de la Señora
de los Dolores,
María Santísima.
¿No vas a rezar a Cristo
o a la Virgen
si eres de Guadalcanal?

Jaime Garzón Rivero