¿Ahora que sabemos la verdad, que hacemos?
¿Y con la mentira?
Verychero Dhadra
¿Ahora que sabemos la verdad, que hacemos?
¿Y con la mentira?
Verychero Dhadra
Una vez que sabemos la verdad, lo que nos queda, por muy improbable que nos parezca, debe de ser la mentira.
Verychero Dhadra
Rasgalisú, ¿quieres un «rollito de primavera»? Que las gitanitas tan morenitas no deben ir tan solas a la feria. Y allí nos tomamos si tu quieres un rebujito, un paseito, un baile… lo que tú quieras. Eso sí, dile a tu padre que yo soy sinturón rojo. Que he estao estudiando Medioambiente y he sio voluntario en la Cruzroja. Y eso, que te pido perdón, antes de que tomes una decisión. Por si quieres tú dejarme a mi solo en la feria. Que vamos, que no me creo ni yo, que seamos yo del Betis y tú del Barrio de la Alameda. Así que ná, aquí me tienes pa lo que quieras. Me despido así, y si quieres me «wapseas». Y perdóname otra vez. ¿Te has vestío tú alguna vez de nasarena?
Verychero Dhadra
Buscando la vida
Busca la vida.
Perdóname.
Ojalá tengas
Las cosas bien hechas.
Que no te rindas nunca,
Que no des por perdido,
Que no te tengas que marchar.
Que te falte la fuerza,
Que mires sin fé,
Que maldigas al mundo.
Perdóname.
Que no tengas miedo a la muerte,
Que tu futuro esté escrito en algún lao,
Que no quieras galones de nadie,
Que lo que tu sueñes te lleve el corazón.
Que no te equivoquees,
Que la envidia es la suerte,
Que el que sabe no quiere.
Si no te quiero yo…
Que te den esperanza,
Que te tiendan la mano,
Que no hay quien te salve,
Que nada te espera.
Escucha el tambor.
Que se parten las almas,
Que defiendas tu vida,
Que se crucen tus pasos,
Que atravieses las puertas,
Que te quedes sin voz.
Y camina despacio,
Que es la ley que se tiene,
Que los males son buenos,
Que aunque me duela hasta el cielo,
Hoy me marcho sin ti.
Que es mejor el infierno,
Porque Dios está solo,
Y si escucha tus ruegos,
Que te deje morir.
Que te encuentres en su Reino,
Y te haga soldado,
Libre como fui.
Que ya vienes conmigo,
Que me dijiste lo siento,
Que te han perdonado,
Pero debes seguir.
Buscando la vida.
(Aria)
Don Jaime Garzón Rivero
Chiquilla, ¿Tú que eres, Norway o Britany? No me digas, que tú miras así con tanto celeste. ¿No serás también Rusilichera? Como miras tan bonito con esas luses de Siberia. Que parece que anochese el día si te das la vuelta. Y al contralúz, ¿No parecen tus ojos que se «escuenden» en el Parque de Maria Luisa? Allí a la sombra del álamo. ¿O era un sauce? Que de verdelusíes que los tienes aquí a la sombra… aquí me declaro. “Por una palabra, un beso…” Y mientras tanto, que marrones se te ponen en el ocaso. ¿No serás al final nacida en Sevilla? Que me sabes hablá con la “ese” y con “cé”… Mejó, no te lo digo.
¿Y cuándo miras al horizonte, no parecen que son de China…? ¿Y en Verano, que se ponen morenos a la sombra del granado? ¿Tú no tendrás familia en Algesiras, o de allí pa´bajo? Como no haya… te planto una “acasia”, y una sevillana te canto. ¿Quieres ir esta noche en coche de caballos? Que de guapa que eres… ni la Virgen de los Milagros. Porque no has visto Sevilla en Semana Santa, y el perfume de los naranjos. Que quieres, ¿qué te lleve después a la feria? Que entre “rebujito” y “rebujito”……… El que no ha estao, no lo sabe. Que salen más novios, que por las puertas de las catedrales. Y luego dirás, que no estás advertía. ¿Te vienes mi amor, pero por toda la vida? ¿Qué a dónde…? ¡A Salvatierra, mi niña! “Que se parte el pecho” por sacar a sus Señores y a sus Señoras. ¡Ojalá, sigan así mis hijos! Que si no son del Betis o del Sevilla…….. y no sacan a “relusir” el arte de su madre… ¡Lo dicho, flamenca! Que si te quieres casá conmigo, yo soy de donde tú seas, como tú ya de Andalucía. Que yo la llevo por donde quiera que vaya, lo mismo que llevas aquí, el realengo de tu Patria. ¿No quieres tú viví aunque sea conmigo esta semana? Y nos conosemos. Yo pa´empesá, te invitaba a una caña. ¿Sabes mi amor? Mi barrio… es Triana.
Verychero Dhadra