El Señor está solo a la intemperie Subido en la Cruz. A clavo clavado el Mesías, Su sangre derramada. Dios nos dio el Libre Albedrío Y no se puede hacer nada. Morirá en la Cruz muy solo. El “Flagellum” infligido, La subida al Gólgota, ¿Qué más se le puede pedir a un hombre Aunque sea Cristo, Señor de Jerusalén? Ya lo bajan de la Cruz, Una mujer llora, Es la madre, María. Muere el hombre que nos salvó la vida, ¡El Señor de los Señores, El Hijo de Dios, El que Reina en el Cielo, Nuestro Señor Jesucristo!
Jaime Garzón Rivero
A la Virgen de la Soledad
Cómo duelen las lágrimas De la Señora. ¿A cuántos hijos has perdido? Y a tu lado, ¿Quedó alguien acaso? Y los fieles también lloran Y las mujeres te rezan. ¿Y los hombres…? Algunos llevan tu medalla. Quiérame Señora, Que en Usted encuentro El mayor respaldo, Que también lloro recordando Mi Virgen de la Soledad.
Jaime Garzón Rivero
Bohemia Maldita
Rubia Bohemia, Morena Bohemia, ¿Quieres un corazón Para siempre? Te he sentido Con el pulso del alma, Te he esperado Con mi pecho candente. ¿Sabes la soledad De los únicos Y la moneda De la mala vida? No son tantos excesos Pero ¡pura quiero Tu poesía y tus besos! ¿Quién quiere morir Si se sabe amado? Hoy es por ti Por lo que escribo “Para siempre”.