La Sirena (3º Traste)
En el mar azul Em
esperaba la Sirena C
a su marinero, C
le dolía la soledad G
y lloraba su corazón roto. D
Conjuraba a la luna Em
y a las estrellas, Em
vertió sus lágrimas al mar C
y a bordo de su goleta G
divisó a su Capitán. D
"No te extrañes de mis piernas, Em
ahora tengo el pelo mojado, C
sé mi Marinero G
y yo tu Sirena." D
Y los cantos de la mar Em
y su voz de otro mundo C
enamoraron al Capitán. G D
"Vengo solo en mi barco Em
con mi amor la soledad, G
en la libertad del océano G
mi corazón encontró al tuyo." D
Se abrazan y se besan, Em
una hecha para el otro, C
es imposible la casualidad G
y si el destino. D
Los mares rugen Em
por lo misterioso C
y la noche es de la Sirena G
y el Capitán. D
Cantos del azul, Em
cielo infernal. Em
Jaime Garzón Rivero
E
El Príncipe (2º Traste)
El Príncipe se llevó Em C
el alma de la Princesa. C D Em
Estaba siempre triste, Em C
tenía oscuros sueños. D Em
Y en sus brazos desfalleció Em C
y su espíritu subió al cielo. D Em
"Te querré Príncipe Em C
hasta el final de los tiempos." D Em
Y a veces llora Em C
y maldice al alba, D Em
el transcurrir de la vida Em C
que pasa sin Ella. D Em
Oscura noche, Em C
momento de lamento. D Em
"La vengaré en vida Em C
y luego me iré muerto." D Em
Cosas le decía, Em C
"Bella del Alba, D Em
Mujer Bendita, Em C
Estrella del Alma." D Em
Y cortó su espada Em C
el cuello de sus verdugos, D Em
y vengó a su amada Em C
con el corazón hecho un nudo. D Em
Cerró los ojos Em C
y vió a su Princesa. D Em
Un beso le dejó Em C
y una caricia. D Em
"Te esperaré siempre Em C
en estas tinieblas. D Em
Vive siempre amado."
Lloró la Princesa.
Jaime Garzón Rivero
S
Santa María
Santa María,
Señora Madre del Mesías,
esposa de José,
cuántas veces se cae, Señora,
y nos levantamos
con la ayuda
del Cielo y el Evangelio.
Nos abandonan los seres queridos
pero ahí está Jesús,
su Hijo,
que nos enseñó el camino,
arrebatado el Señor de los Señores
de sus manos,
que nos da fuerza
ante la Injusticia
y los pesares.
¿Por qué sufre tanto
la gente buena
me pregunto?,
y es que debe de haber
mucho mal en el mundo
desde siempre,
y se está solo
y solo en Dios
se puede confiar,
y haciendo,
que es lo que hacen
los buenos cristianos.
Por no ser "pordiosero",
le juro mi Señora,
que la llevo en mi corazón,
y a San José y Jesús,
el Padre y el Mesías.
Gracias mi Señora.
Jaime Garzón Rivero
L
La Dueña
Dueña Guaditoca de olivos y encinares, de las riveras y arroyos, del llano y el monte. Dueña de los caseríos y de la tierra labriega y baldía, de las estelas y corazones. De las huertas y postigos, del trigo y las amapolas. Dueña del suelo y el cielo, de sus hijos e hijas de Guadalcanal. Reina y Dueña, risueña, Salvadora y Virgen Nuestra Señora libre y pura. Guaditoca, la Dueña.
Jaime Garzón Rivero
S
Siempre Libertad
Se me escapa siempre la Libertad entre los relojes, entre las esferas de las pseudociencias, en las corrientes alternativas, en las tradiciones, en los difuntos, en el tiempo sin fin, sin poder incorporarme al mundo real por el lastre de mis años vividos, por la borda de mi barco "El Corazón", ya no hay niños en mi pecho. Madurez de problemas, amistades dispersas y sueños rotos. ¿Quién quiere darme la alternativa ahora que estoy preparado? Mi ansiada Libertad...