Meditación Filosófica sobre la Teoría de la Energía y el Tiempo
El desplazamiento del alma y la materia en el Espacio-Tiempo, una vez en el mismo lado de la Esfera, compartiendo en su superficie la misma Gravedad, incluso en el Espacio, en ausencia de ella y de Rozamiento, el Ser, en sí mismo, por así decirlo, siempre espontáneo, en la medida de que habita siempre el presente, en el Ecosistema Compartido, Espacio-Materia, dado que la energía ni se crea ni se destruye, que todo está de alguna manera unido, “que las gallinas que entran son por los/las que salen”, (dicho de otra manera menos científica, y más a grosso modo), que los seres poseen memoria, que la historia puede ser grabada en una base de datos, y que consecuentemente, existe el pasado y el futuro, aunque estemos en el mismo momento común, y que si no estamos en él, será que no tenemos la consciencia suficiente, para estar con los demás de alguna manera, sea por la cuestión que sea (por falta de medios, de salud, de justicia…), y sabiéndonos, los demás, dentro de la misma sociedad, y queriendo convivir en paz y libertad, manteniendo el equilibrio de la fuerza y la energía, intentando que se mantenga en el Tiempo, estando en este estado presente, pudiendo hacer por los demás, que no están con nosotros ahora, porque de alguna manera no pueden, y teniendo las herramientas para ello, descartando con nuestro apoyo y experiencia, cuales son las deficiencias del pasado, aventurando el futuro que nos espera, en el supuesto estado de libertad que nos enseña la consciencia, pudiendo organizar y planificar las acciones, para conseguir que estemos todos cada vez más cerca del equilibrio, olvidando lo negativo del pasado por un momento, evitando llevar esa carga de nuevo hacia el futuro, desenmarañando las energías negativas, que nos llevan a no poder sanarnos, a nosotros mismos al menos, ya que la energía ni se crea ni se destruye, aunque puede ser mejor usada o encauzada, teniendo la certeza de que convivimos con los seres, de que, aparte del pasado y la memoria, de las bibliotecas y demás soportes históricos, de que hay gente que nos quiere aunque no lo sepamos, que podemos ayudarnos los unos a los otros, que entre todos somos una gran familia, que hacernos daño hasta a nosotros, es hacérselo a los demás, que aún sin justicia, el que se ve obligado por su vida, a no estar con nosotros en un momento, puede ser que nos pese mucho algún día, por esa energía, que dejó de de ser tal o cual cosa, y que aunque siga con nosotros, se la echa de menos en algún sentido, que siempre estamos en movimiento, viajando a alguna parte, y que seguro que nos esperan muchos en el “buen puerto”, que a algunos les cuesta más, ver el camino, que a otros, encontrar el momento para conseguirlo, pero que compartimos muchas cosas, y nuestras estrellas brillan mucho, y nuestros corazones también, y que es muchas veces peor una guerra, «que el que la ha vivido, la sintió, aún de lejos, y el que no estaba, aún la siente», aunque aún estuviera por venir, y un daño se cura, y una herida cicatriza, pero nos quedan muchas oportunidades perdidas mientras tanto, y siempre hay una guerra, y siempre hay desequilibrios, y tenemos amigos, y podemos ayudarnos, y aunque a la luz estemos bien, y encontremos en una parte de este universo, por un momento un remanso de paz, y sabiendo que todo se transforma, que a veces nos falta algo, y que cargamos con muchas penas, y que nos espera «el buen puerto», y que si hay Justicia y Equilibrio, así será, aunque sea personalmente, que una sensación, no es una posibilidad, en una sinfonía armoniosa, sin que se tenga que desafinar un poco, que hay muchas “letras escritas”, y haciendo memoria, ya se recuerda, cuales más queremos, por donde hacen falta más cada día, y quienes las saben y de donde vinieron, que las heridas se curan, pero que no las sufran más los mismos, que si el amor, también es energía, y la llevamos nosotros, también en el tiempo, que no se nos escape, esperando el momento, que si todo se transforma, que haya algún día más amor circulando, para curarnos, encauzarnos, ayudarnos y llegar todos, al “Buen Puerto”.
Don Jaime Garzón Rivero. Para las personas de corazón. Nada les pido, y que siga habiendo muchas sonrisillas. Hacia el buen puerto, como siempre. Muchas gracias.